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MERCADILLO DE RECICLAJE, OTRA FORMA DE PARTICIPACIÓN.

Nuestro equipo de Terapia Ocupacional es muy creativo. Hoy os queremos presentar la actividad “El Rastrillo”.

Se trata de una actividad, iniciada al principio del verano. Como siempre, es una actividad compleja, en la que se trata de juntar varias cosas.

El punto de partida, el “pretexto” de la invención, por así decirlo, va de identificar, presentar a los chicos y desarrollar todos juntos conceptos  de conciencia social que puedan resultar valiosos para ellos, como puedan serlo el consumo responsable, o la conveniencia de la reutilización de los productos.

Luego vendría una parte más abstracta: la de definir en grupo la actividad, con unos objetivos determinados explícitos, una forma de organización concreta (lugar, tiempo, plazos), una división de las tareas en la que cada uno tenga que asumir la responsabilidad de una parte de la tarea.

Luego, habría que pasar a la fase de implementación, donde se pondrá  prueba la forma en la que cada uno en particular responde o no a la tarea planeada, y como lo hace.

Luego, mientras se ve como la tarea se ejecuta o no, comienza una especie de proceso paralelo de evaluación implícita de la forma de participación de cada uno: ¿qué dificultades afronta cada uno para asumir su parte de la tarea? Se tratará de identificar dificultades concretas, hasta donde sea posible. ¿Se tratará de dificultades relacionadas con la motivación, con el querer o no hacerlo, o incuso con el deseo de boicotear la actividad por alguna razón? ¿Se tratará de dificultades relacionadas con la presencia o no de la habilidad o destreza necesarias para desarrollarla? ¿Se tratará de dificultades relacionadas con la actitud de querer hacer frente a los compromisos que se contraen? ¿Se tratará de la existencia de elementos distractores, que operan como dificultades – depresión, ansiedad, dificultades de concentración, ansiedad social, que dificultan trabajar con los compañeros? En ese proceso de trabajo, será importante ayudar para que los chicos puedan identificar las dificultades que afrontan ante las tareas que se les proponen.

Es importante. La utilidad de la actividad no se limita a que la actividad se termine de alguna manera, lo más interesante es el proceso a través del cuál la actividad avanza y se termina – o no.

Hay un proceso muy complejo de aprendizaje y reflexión en cada parte del proceso, en el que cada participante aprende de si mismo en su relación con la tarea y con el grupo.

Luego viene la parte de la posible generalización de lo aprendido. De una manera más o menos explícita, cada uno de los participantes podrá generalizar lo aprendido en esa experiencia. Es decir, aplicar lo aprendido a tareas distintas y a grupos distintos.

El paciente que ha estado desmotivado en la actividad podrá aprender de su motivación y de como esta afecta a las tareas que hace, no solo en las del hospital de día, uno en cada una de las actividades que emprenda. El paciente que ha boicoteado la actividad., tendrá una oportunidad de hacerse consciente de esa actitud y podrá revisarla en el futuro. El paciente que ha tenido dificultades en la relación con los compañeros, podrá explorar esas dificultades con su terapeuta, para poder afrontarlas. El paciente que se ha frustrado y ha abandonado la tarea, podrá empezar a comprender que necesitará aprender a ser realista y paciente, y que es necesario que aprender a esforzarse y a soportar la frustración de que las cosas no salgan a la primera.

Y explicado todo esto, volvemos a la parte “visible” de la actividad. El rastrillo se crea, los participantes, basados en sus motivaciones altruistas – reciclar, reutilizar – o por qué no, pragmáticas – cambiar prendas que no usan por algo de dinero – traen prendas de casa que quieren revender. Luego hay que trabajar: las prendas se preparan, se decide su precio, se montan en un expositor, la actividad de comunica para que sea conocida.

Y en algún momento, el grupo participante celebra el éxito de la tarea conjuntamente. Con el dinero obtenido e pueden comprar unos refrescos y tomarlos todos juntos, celebrando lo logrado entre todos.

Se ha logrado mucho más que el mero “ocupar el tiempo” que a veces es lo único que se ve.

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