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Las dos caras de las redes sociales 📲

Las redes sociales (RRSS) son utilizadas en la actualidad por la mayoría de las personas, y, al igual que hoy en día cada vez acceden más tempranamente l@s niñ@s a los dispositivos electrónicos, también lo hacen a las RRSS.

Desde Facebook (que se creó en 2004 y encabeza el ranking en la actualidad con casi 3000 millones de usuarios) hasta TikToK (una de las últimas, que nació a finales del 2016 y cuyo número estimado de usuarios activos mensuales a finales de 2022 ascendía a 814,5 millones en todo el mundo, y una de las más usadas – si no la más – por la población más joven), encontramos otras plataformas que permiten interactuar a sus usuarios, cada una de ellas con características propias y con diferentes objetivos: profesionales (Linkedin), ocio (Instagram, YouTube…), información (Twitter, Facebook,…), etc., aunque en algunos casos se reúnen varios de ellos.

Pero…, ¿por qué dedicar una publicación a hablar sobre las redes sociales? La realidad es que todas ellas pueden tener una doble faceta, y sus virtudes pueden representar un peligro si no se usan con cuidado y moderación, siendo consciente de sus riesgos, sobre todo en ciertas edades, ya que pueden ser adictivas, entre otros factores por su atractivo visual, por el contenido que nos ofrecen, el interés que nos suscitan, y por su diseño que promueve la repetición de su utilización, reforzando de esa manera el comportamiento del usuari@, sin olvidar que en la mayoría de las RRSS, existen los “likes”, que equivalen en términos de refuerzo a las recompensas sociales o dinero. Al utilizarlas, se activan ciertas sustancias químicas de nuestro cerebro que provocan que se desee más, llegando a generarse contextos de insaciabilidad, con el peligro que esto conlleva. Parece existir una relación entre la cuantificación de los “likes” y/o notificaciones reiteradas y la activación de ciertas zonas del cerebro, que nos hacen disfrutar y desear tener más interacciones. Sobre los 10-12 años de edad nuestro cerebro tiene una mayor capacidad para recibir señales de dichas sustancias (oxitocina y dopamina), que hacen que deseemos encontrar nuestro sitio en nuestro grupo social, y también buscar atención, y las RRSS ofrecen en cualquier momento del día dicha reacción.  Sin obviar lo que se puede esconder detrás de esto que llamamos “recompensas sociales”; hablamos de una exposición, de una búsqueda de la mirada externa, de aceptación, de validación, etc., con la repercusión que todo ello puede tener en nuestro autoconcepto y autoestima, así como en nuestra mera seguridad.

Es por ello que, en conclusión, debemos ser cuidadosos con el uso de dichas plataformas y tratar de hacer uso de ellas de la forma más saludable posible e intentar así evitar que, algo tan positivo como el deseo de conectar con el otro, nos genere cualquier tipo de malestar.

 

 

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