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En primera persona

Desde el equipo Mentalia Montreal El Plantío, queremos dar voz a nuestros pacientes, los auténticos protagonistas de nuestro trabajo. Porque por mucho que intentemos divulgar lo importante de cuidar la salud mental, no hay nada como poder escuchar los testimonios en primera persona.

🗣️ El hospital es una pequeña parte de mi día a día. Pero es verdad que me ha ayudado mucho. Ahora intento desprenderme cada día más de el.
Mi terapia favorita es psicosexualidad.

🗣️ El hospital de día para mí significa mi recuperación, y la terapia que más me gusta es ocupacional porque es donde mejor me expreso.

🗣️ Mi vida en el hospital para mí es muy triste y a la vez muy alegre. Me explico, es muy triste porque vengo aquí porque mi vida es muy triste y alegre porque estando aquí hay una pequeña posibilidad de que mi vida cambie para mejor. Mi terapia favorita es habilidades sociales porque ahí desde mi punto de vista se trabaja lo más importante para mí que son las relaciones sociales entre la gente.

🗣️ Para mi el hospital de día es un refugio, es el lugar en el que no es necesario aparentar nada, donde puedo hablar de lo que siento y sentirme tranquilo. Es probablemente una de las mejores cosas que me han pasado. Poder compartir mi vida y escuchar la de los demás, y ayudarles a seguir adelante.
Mi terapia favorita sería escrita o corporal porque son las que más disfruto y en las que la manera de expresarme es mejor que en otras terapias, puesto que es más divertida y creativa.

🗣️ Sinceramente ahora llego a tolerar el hospital de día, antes lo detestaba, ahora lo aguanto porque es un apoyo, un pilar, para mí es un sitio al que voy a desahogarme. Me gusta escrita, siempre me quejo, pero es que me gusta mucho escribir.

🗣️ Para mi el hospital es la oportunidad de ponerme mejor. La terapia que más me gusta es debate porque hay libertad de temas y es muy flexible.

 

La imagen adjunta es un bajo, que un antiguo paciente regaló al centro tras finalizar su tratamiento, el día de su despedida. Fue su manera de agradecer tanto a los compañeros como al equipo terapéutico todo lo vivido durante su tratamiento, su forma de cerrar, él se lleva muchas cosas buenas, una experiencia de vida inolvidable, el nos deja algo muy importante, su primer bajo, con el que aprendió a tocar, y todas aquellas vivencias compartidas con otros pacientes, sobre todo para los más nuevos que resultarán un aprendizaje.

Ellos durante su tratamiento depositan mucha angustia, comparten buenos y malos momentos, no es un camino llano y ascendente, hay baches, resistencias.

Pero los vínculos tan potentes que se establecen entre ellos y el equipo terapéutico, fruto del trabajo comunitario representan un gran avance hacia la salud.

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